lunes, 30 de enero de 2017

Reseña: Aristóteles y Dante descubren los secretos del Universo de Benjamín Alire Sáenz

SINOPSIS:

"El problema con mi vida era que se le había ocurrido a alguien más".

Aristóteles es introvertido y tímido. Dante es transparente y expresivo. Por motivos que parecen escapar a toda razón, estos dos chicos de diecisiete años se encuentran y construyen una amistad entrañable que les permitirá redifinir el mundo del otro y aprender a creer en ellos mismos para descubrir los secretos del Universo.
El escritor multipremiado, Benjamín Alire Sáenz, explica la lealtad y la confianza entre dos jóvenes que están aprendiendo a ser adultos en un escenario fronterizo tan mexicano como estadounidense. Juntos deberán crecer al mismo tiempo que se adaptaran a una sociedad que también está en permanente búsqueda de su identidad.

"Para todos aquellos que han tenido que aprender a jugar con otras reglas".

OPINIÓN DE CHESSY:

"Apuesto a que a veces podías encontrar todos los misterios del Universo en la mano de alguien"

Juro que lo primero que pensé al ver la portada del libro y su titulo, fue que se trataría de una historia donde literalmente Dante Alighieri y Aristóteles nos enseñarían los secretos del Universo, mas bien pensé que seria un libro sobre filosofía y metafísica (o algo por el estilo) con dos grandes de épocas distintas, u otro pasaje de la Divina Comedia donde Dante y Aristóteles hablan en el limbo, esa idea me pareció estupenda, lastima que al leer la sinopsis las cosas no estuvieran ni de cerca. Aun así termino en mis manos.

Realmente quiero que lean este libro, no duden que esta es un extraordinaria historia, es simplemente hermosa, conmovedora, cálida, divertida y honesto, igual que sus personajes. Les aconsejo que se preparen para la gran gama de emociones que van a leer, desde que comienza hasta que acaba la historia hay un fuerte huracán de emociones y sentimientos que fluyen a gran velocidad en todas las direcciones posibles, impactando las unas con las otras.

De la las cosas que más me gusta de los libros contemporáneos, es que son reales, o al menos eso intentan muchos autores, que sus personajes sean reales, que exista la posibilidad de que un día, de camino a ningún lugar en particular te puedas encontrarte con un Dante o con un Aristóteles, esa es la idea original, que sea posible la "existencia" de dicho personaje, una persona con su personalidad, sus problemas, su "vida",  es mas fácil de esta manera entender los sucesos por los cuales el autor les hace pasar, y de esta forma a veces es mas fácil solucionar o mejorar algunos aspectos de nuestras propias vidas.

Es simplemente maravilloso como por medio de Aristóteles y Dante, el Sr. Alire Sáenz nos cuenta la vida de muchos niños, adolescentes y jóvenes adultos que tienen que "aprender a jugar con otras reglas", vivir con dudas de aun no saber quienes son, en quien pueden confiar, es muy duro querer gritar algo a los cuatro vientos y no poder susurrarlo, es duro tener un nudo en la garganta y aun no saber a que se debe, la incertidumbre al descubrir que has nacido fuera del molde.

Así que mejor empiezo hablar de la trama antes de seguir perdiendo el hilo.:

La historia comienza con Aristóteles en una alberca comunitaria debido a que en ese verano quiere aprender a nadar, ahí es donde conoce a Dante, Dante vive en un mundo completamente diferente a Aristóteles, son las dos caras de una moneda, tan diferentes e iguales en tantas maneras, mientras Aristóteles es tímido, cerrado, antisocial y apático, Dante es mas expresivo, sensible, transparente, y sin filtro —Aquí me identifique mucho con Dante, porque ambos somos la clase de personas que dicen lo que piensan, y cuando eres una persona excesivamente honesta llegas a meterte en muchos problemas—. Pero a pesar de sus diferencias, ambos se sienten cómodos el uno con el otro, sienten una extraña sensación de seguridad y tranquilidad, la clase de sensación que te deja mostrar todas tu rarezas y no tienes miedo de que salgan huyendo.

Desde ese punto, ambos se vuelven inseparables.

Es increíble lo sencillo e insignificante que puede llegar a parecer el momento en que conoces a la persona que va a cambiar tu mundo, no de forma precipitada, pero si de forma contundente, a veces, te despiertas a mitad de la noche, o mientras haces alguna tarea cotidiana y recuerdas ese preciso momento con otra perspectiva, me parece o mas bien eso es lo que quiero pensar respecto a Aristóteles y Dante, me gusta mucho pensar en sus vidas aun después de que el libro ya ha concluido su historia.

Imagino a un Aristóteles mayor cortando el césped, corriendo con Patas, o conduciendo en la carretera recordando ese primer día en la alberca comunitaria donde conoció a Dante. Quién pensaría que un simple ofrecimiento para aprender a nadar terminaría en una increíble amistad.

Aristóteles es la clase de chico que se ha sentido incomprendido la mayor parte de su vida, no tiene amigos, tiene una rara relación con sus padres, la comunicación con su padre es casi nula debido a que este casi no habla por los traumas que vivió en la guerra se le hace difícil de comunicarse y con su madre, que se niega a hablar de la existencia de su hermano mayor ya que este se encuentra en prisión y debido a eso lo sobre protege y vigila lo cual lo agobia, ambos padres lo aman y se lo demuestran de esta forma rara que tienen de hacerlo.

Cuando llega el momento en que al fin Aristóteles conoce a los padres de Dante, se da cuenta de manera inmediata la gran diferencia entre ellos, se empieza a dar cuenta de las razones de algunas de las características que conforman la personalidad de Dante.

Con forme pasan tiempo juntos, se conocen, empiezan a aprender y sobretodo a vivir sobre la importancia de la amistad, la familia, la comunicación y como algunas emociones pueden llegar a sobrepasarlos. La amistad existente entre Aristóteles y Dante es una de las mas hermosas que he leído debido a la pureza que existe entre ambos personajes, justos, día a día van descubriendo, aprendiendo, con ayuda del otro un poco más sobre si mismos, mucho más de lo que hubieran podido hacer de haber permanecido solos. Es mas fácil buscarte a ti mismo cuando tienes a un amigo a tu lado que te ayuda.

Es aquí, donde ambos empiezan a descubrir los secretos del Universo.

Suceden tantas cosas en sus vidas, tantas cosas buenas, tantas cosas malas, que es inevitable que ambos chicos maduren y cambien. Los cambios por los que pasan casi son imperceptibles, hasta que comparas la forma en la cual empezaron y como terminaron.

En muchos momentos me llegue a identificar con ambos, la forma antisocial y callada de Aristóteles, y la forma extrovertida, sincera y sin filtro de Dante, realmente llegue a sentirme identificada con ambos, me sentía cómoda al leer su historia, así que se me hizo mas fácil amarla.

Durante toda la lectura de Aristóteles y Dante descubren los secretos del Universo se presentan tres tipos primordiales de emociones, la felicidad, la tristeza y el enojo, algunas situaciones son un tanto fuertes, sobretodo en la segunda mitad del libro. Ya entenderán cuando lo hayan leído.

El Sr. Alire Sáenz logro crear tan fuertes y honestos personajes, capaces de enfrentarse (a su manera) a sus debilidades, sin importar esos obstáculos que te hacen querer regresar por donde viniste, de esos que te hacen estar orgullosos del reflejo en el espejo, Aristóteles y Dante son excelentes personajes, pero no solo ellos, tambien sus padres, el mundo  necesita mas personas iguales a ellos, que al igual que muchos otros padres tienen sus propios secretos y demonios, lidiando lo mejor que pueden según sus circunstancias.

Me he enamorado tanto que ya tengo en mi lista pendiente tengo otro libro del autor "Canción Nocturna".

Sinceramente, en ningún momento de la lectura llegue ha imaginarme el final, ni si quiera cuando había tantos indicios desde el comienzo del libro.

Juro solemnemente que trate de alargar la lectura como es mi costumbre cuando tengo un buen libro en mis manos para disfrutar mas de la lectura, pero fue sencillamente imponsible. Con unas cuantas lagrimas en los ojos —ya saben que Chessy es algo sentimental— y una gigantesca sonrisa de oreja a oreja típica mía, concluí tan magnifica historia.

Para finalizar mi palabrería de la que probablemente ya se han aburrido, concluiré que, Aristóteles y Dante descubren los secretos del Universo es sin duda una historia real, honesta y con un propósito, muy consistente en el mensaje que quiere transmitir: la importancia de la amistad, la familia, las relaciones que construimos a lo largo de nuestras vidas,la forma en que evolucionamos como personas, y sobretodo la importancia de llegar a conocernos a nosotros mismos, a aceptarnos con nuestras virtudes y defectos, a mejorar continuamente y nunca rendirnos. Absolutamente todo el mundo debe leerlo, y les invito cordialmente a hacerlo.

PLAYLIST:


CITA DEL LIBRO:

EXTRAS:

SOBRE EL AUTOR:

Benjamín Alire Sáenz (nació el 16 de agosto de 1954) en el Antiguo Picacho, Nuevo México, el cuarto de siete hijos, y se crió en una pequeña granja cerca de Mesilla, Nuevo México . Se graduó de Las Cruces High School en 1972. Ese otoño, entró en el Seminario Santo Tomás de Denver, Colorado, donde recibió una licenciatura en Filosofía y Letras en 1977. Estudió Teología en la Universidad de Lovaina, en Leuven, Bélgica desde 1977 hasta 1981. Fué sacerdote durante unos años en El Paso, Texas, antes de salir de la orden.
En 1985, prosiguió sus estudios de Inglés y Escritura Creativa en la Universidad de Texas en El Paso, donde obtuvo una titulación en escritura creativa. Luego pasó un año en la Universidad de Iowa como estudiante de doctorado en Literatura Americana. Un año más tarde, le fue otorgada una beca Wallace E. Stegner. Durante su estancia en la Universidad de Stanford , bajo la dirección de Denise Levertov, completó su primer libro de poemas, Calendario de polvo, que ganó un American Book Award en 1992. Entró en el doctorado el programa de Stanford y continuó sus estudios por dos años más. Antes de terminar su doctorado, se trasladó de nuevo a la frontera y comenzó a enseñar en la Universidad de Texas en El Paso en el programa MFA bilingüe.

martes, 3 de enero de 2017

Reseña: Memorias de un amigo imaginario de Matthew Dicks

SINOPSIS:

Querido lector:
La novela que tienes en tus manos es especial, como Max.
La novela que tienes en tus manos es única, como Max.
La novela que tienes en tus manos es valiente, como Max.

Max solo tiene 8 años y no es como los demás niños. Él vive para adentro y cuanto menos le molesten, mucho mejor. No le gustan los cambios, las sorpresas, los ruidos, que lo toquen y que le hagan hablar por hablar. Si alguien le preguntara cuándo es más feliz, seguro que diría que jugando con sus legos planeando batallas entre ejércitos enemigos.
Max no tiene amigos, porque nadie lo entiende y todos, hasta los profesores y sus propios padres, quieren que sea de otra manera. Solo me tiene a mí, que soy su amigo desde hace cinco años.
Ahora sé que Max corre peligro y solo yo lo puedo ayudar. El problema es que Max es el único que puede verme y oírme. Tengo mucho miedo por él, pero sobre todo por mí. Los padres de Max dicen que soy un «amigo imaginario». Espero que a estas alturas tengas claro que no soy imaginario.

OPINIÓN DE CHESHIRE:

¿Alguna vez tuvieron un amigo imaginario?

Me hubiera encantado comenzar con una divertida historia de mi infancia relacionada con amigos imaginario, pero en lo personal no recuerdo haber tenido uno, no tengo historias de la infancia relacionadas con amigos imaginarios, parece ser que estaba demasiado ocupada escondiéndome en nichos para poder leer en completa soledad que probablemente dedique mi mente infantil a recrear los lugares y personajes que leía en vez de inventar a alguien.

Aun así este libro se volvió muy especial para mi por el tema que trata, obviamente no me refiero a los amigos imaginarios, sino a la característica especial de Max, mas no es momento de hablar de Max, es momento de hablar de Budo, Budo es el amigo imaginario de Max, a él no le agrada mucho que le digan amigo imaginario porque él siente que es real por el simple echo de existir, aunque solo Max le pueda ver y escuchar.

He leído libros donde los arboles, lo juguetes, las plantas, mascotas o insectos narren la historia, incluso la muerte y el tiempo, pero nunca antes un amigo imaginario, en realidad me sorprende mi falta de imaginación que nunca se me pasara por la cabeza que un amigo imaginario pudiera narrar la historia, así que para mi fue algo completamente nuevo. Incluso me parece divertido, si lo pensamos bien, Budo debería ser un subproducto de la mente de Max, pero Budo es algo completamente diferente a Max, con sus propios pensamientos, ideas y sentimientos, me pareció algo completamente maravilloso, al final no crees que Budo sea un simple amigo imaginario de un pequeño niño, al final Budo es algo mas profundo que eso.

Budo: se describe así mismo como otro niño, un poco mas grande que Max, casi como un adolescente, de forma que otros amigos imaginarios se sorprenden al descubrir que es igual que ellos. Entre sus características como amigo imaginario esta que puede atravesar puertas, mas no paredes, ya que Max solo pensó en ello, no todos los amigos imaginarios pueden, tampoco duerme, Max no pensó que eso fuera necesario, aunque cuando esta con Max finge que se va a dormir cuando en realidad ve la televisión con los padres de Max o bien se va a dar la vuelta por el hospital o la gasolinera que están cerca, pero por sobretodas las cosas, lo que mas le gusta a Budo es estar con Max. Otra cosa extraordinaria de Budo, que los demás amigos imaginarios envidian es que Budo tiene cinco años de vida, como que casi no pasa porque la mayoría apenas llega al año. El mayor miedo de Budo es desaparecer sin que ya nadie lo recuerde, por lo que su mas grande deseo es que Max siga creyendo en él, desea seguir "viviendo", dejar una huella, que alguien lo recuerde aun cuando ya no exista.

Max: es un niño de ocho años que tiene autismo. A Max solo lo conocemos desde la perspectiva de Budo, quien sin duda alguna es quien mejor lo conoce, como les decía al principio, Budo es un subproducto de la mente de Max, es literalmente todas las cosas que Max simplemente no puede expresar aunque obviamente Budo termino desarrollando una personalidad propia. Max no es un niño igual a todos los demás, sencillamente no puedes usar la frase "es que los demás" porque Max no es los demás, es mas retraído, no habla solo por hablar, solo cuando es estrictamente necesario, el te diría que su clase favorita es el receso, mas no te explicaría que se debe a que a esa hora no tiene por que hablar con nadie mas, tampoco le agrada que lo toquen mucha, en realidad ni si quiera le gusta que lo toquen sus padres, él los quiere pero tiene su propia forma, Max es un niño de patrones y hábitos, tiene su propia rutina como todo niño con autismo, si lo sacan de su zona de confort lo mas probable es que se encierre en si mismo, básicamente Max es un niño que vive dentro de si mismo, dentro de sus propios pensamientos que raramente expresa. De una manera mas simple, su Yo interno es un huracán clase cinco dando vueltas una tras de otra en el mar, levantando las olas, azotándose una detrás de otras, mientras que su Yo exterior es un simple día templado sin ton ni son.

Para mi, un niño que tiene autismo, no importa la clase que este sea, no es cosa de otro mundo, en si los adoro, y me encanta tratar con ellos, pero para otras personas que no tienen experiencia, o sencillamente no saben absolutamente nada respecto puede ser otro mundo. Un ejemplo los padres de Max:

Tenemos dos clases de este tipo de personas, personas como la mamá de Max, quienes aunque se les haga difícil o les duela, intentan tratar de entender y hacerla la vida mas fáciles, pero por alguna razón tratando de cambiarlo, la madre de Max, fue, es y sera una de los personajes que mas me dolió, ella ama enormemente a su hijo por sobretoda las cosas, que hasta cierto punto sacrifico muchas cosas para tratar de hacerlo feliz, lo que me duele en si es que ella sabe que Max le quiere, pero que él quere mas a sus legos, mas no lo acepta, y obviamente eso para ella era una cosa mas difícil. Ahora tenemos a las personas que son como el papá de Max, que por mucho que amen a sus hijos dentro de ellos desearían que su hijo fuera "normal" o que las cosas fueran mas sencillas, como si sus hijos fueran simples objetos que puedes reparar con cinta adhesiva o pegamento, o que por alguna razón se les hes la cosa mas difícil del mundo aceptar que su hijo sencillamente es "diferente". Ambos padres lo aman, de formas diferentes y obviamente Max igual los quiere a su manera.

Creo que esta ultima parte, a mi, en lo personal me irrita, me molesta mucho y me saca mucho de mis casillas tener que tratar con padres que no quieren aceptar que su hijo no va a ser exactamente igual a los demás.

El problema real no es que un niño tenga una discapacidad o una diferencia, es que nadie los trata como niños normales, pero todos quieren que sean niños normales, nadie quiere que sean como realmente son. Ese es el verdadero problema.

Me parece extraordinario como Matthew Dicks profundiza en la personalidad de Max por medio de Budo, su ambiente socioeconómico en realidad, la forma en que son las cosas en su casa y en su escuela, la forma en que sus padres giran en torno a él, su relación con otros niños, sobretodo con aquellos que no lo entienden y mucho menos tratan de hacerlo, esa forma "especial" que tienen todos de tratarlo.

Esto es parte de una conocida mía con quien tuve una platica respecto a un incidente del libro, lo que en realidad es un spoiler así que lo voy a censurar [SPOILER]... mi amiga Denisse estaba algo sorprendida de que Max se fuera con la maestra Patterson, a mi no me lo parece así, para mi si es factible ya que ella lo trataba como Max, no había una sola diferencia, aparte de la obvia, en su forma de tratarlo, seguía sus patrones, sus hábitos, no trataba de cambiarlo, ella realmente era la única que lo trataba como era él, eso y la gran cantidad de legos que le había dado fue lo que lo convenció ...[FIN DEL SPOILER]

Sin duda alguna creo que Matthew Dicks pensó en todo, ya que no solo tenemos las dificultades de la vida real a entorno a Max, sino que tambien tenemos el mundo de los amigos imaginarios, lamentablemente nada es como la Masión Foster dijo que seria, existen ciertas normas, que algunos pueden no conocer o no entienden, por ejemplo nunca te alejes de tu niño, cosas malas pueden suceder, ser olvidado es una de ellas. Existen toda clase de amigos imaginarios, mucho dependerá de la edad y la imaginación del niño, formas reales desde una persona, un perro, una cuchara o una paleta, hasta formas irreales, las habilidades de estos depende mucho desde las circunstancias en la que este haya sido imaginado. Su permanencia en este mundo, sea esta extensa o corta, solo dependerá del niño, ya sea que estos dejen de creer, encuentren amigos "reales", cuando ya no necesiten de su imaginación para divertirse, o simplemente "maduren".

Como ya he dicho todo depende de las circunstancias, por lo que voy a mencionar a un amigo imaginario que rompen el patrón, Oswald, un amigo imaginario imponente, intimidante, con la capacidad de mover objetos en el mundo real, cuando Budo le conoce al principio le aterra, pero al final le termina apreciando, pero lo extraordinario en Oswald no es su altura o su rara capacidad, sino que su niño realmente no es un niño, sino un adulto que lamentablemente se encuentra en coma. Como Oswald, Budo se encuentra con muchos otros amigos imaginarios sorprendente que le ayudaran en su viaje.

Creo que seria justo dividir el libro en dos partes, y principio y el fin. La primera mitad es meramente introductoria, conocemos a Budo y su relación con Max, todas las cualidades de este hermoso niño, sus padres y los problemas y dificultades que ambos tienen en un mundo que no entiende a Max, incluso las dificultades que ellos mismo tienen para entender a su propio hijo, sus profesores, y los demás amigos imaginarios. Conocemos incluso la propia vida de Budo lejos de Max, algo así como su segunda vida, los lugares a los que va con la gente que frecuenta aunque estos no lo puedan ver.

Luego tenemos la otra mitad, cuando las cosas suben de nivel, y empezamos a comprender las preocupaciones de Budo de ser olvidado y desaparecer. La segunda mitad es aun mejor que la primera, mas intensa, mas pura. Habrá momentos en que Budo querrá gritar, ser notado, poder hablar con otros aparte de Max y los demás amigos imaginarios, siendo palpable su frustración al ser solo un espectador contemplando como muchos de sus miedos se hacen realidad, definitivamente Budo es uno de los mejores personajes que he tenido el placer de leer.

Hay cierto valor en Budo, y en Max, cuando ambos empiezan a superar sus miedos, en realidad se empiezan a enfrentar a ellos, saliendo de su zona de confort. Ambos personajes evolucionan bastante bien, aunque en Max parezca casi imperceptible, hay cierta madurez en ambos mientras concluye la historia.

Ya casi terminando, me gustaría decir que admiro mucho el personaje de la maestra Gosk, ella es la clase de maestra que admiro, que un día me gustaría ser.

Este es un libro que todo el mundo debe de leer, si tu lo tienes en tus manos, por favor de ser amable (por difícil que llegue a ser) de prestar este libro a tus amigos, tus padres, hermanos, incluso el vecino. Literalmente les digo que este libro es tan, pero tan hermoso que todos los seres humanos del planeta deberían leerlo, al menos una vez en sus vidas.

Prometo de todo corazón que no se arrepentirán de leerlo, mucho menos de comprarlo. Y tal vez, cambie ligeramente su perspectiva de las cosas.

CITA DEL LIBRO:
Esta frase me encanta, aunque para mi sería algo mas como "No todos los que se ven, mueven y hablan como monstruos son peligrosos, pero los que no se ven, ni mueven, ni hablan como monstruos son los peores". Es decir, no todo aquel que parece malo lo es y tambien no todo el que parece bueno lo es.

SOBRE EL AUTOR:

Matthew Dicks es un profesor de primaria y escritor estadounidense. Se crió en la pequeña ciudad de Blackstone, Massachusetts. Es titulado en Filología Inglesa y Educación, y tiene un máster de Enseñanza con Tecnología.

Es conocido por novelas como Memorias de un amigo imaginario (2012), traducida a más de una docena de idiomas. 

Además de ficción, escribe poesía, ensayos y artículos de opinión y ha publicado en periódicos, revistas de poesía y revistas de educación en los Estados Unidos. 

Sitio web oficial: http://matthewdicks.com/