Quede conmigo misma, hoy día primero de Enero les hablaría de mi mayor sueño de la infancia.
A la edad de 8 años llego a mi vida un maravilloso libro llamado Corazón de Tinta, y con el paso del tiempo sus compañeros de un mundo de Tinta. Desde que leí Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí empece a desear que todo lo que leyera se volviera realidad o al menos poder visitar todos aquellos mundos. Entonces llega la maravillosa Cornelia Funke contándome una historia en la que hay personas que con solo leer en voz alta todo aquello que lean se vuelve realidad.
Es decir, que si tenían el libro de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm y leían el pasaje donde se describe la casa de la bruja ¡¡PUM!! Hay una casa de hecha de dulce frente a ti, y si estas personas leían sobre un personaje en especial, este cobraba viva delante de tus propios ojos.
Hasta la fecha, tengo este irracional sentimiento de negarme a leer en voz alta, por dos razones, bastante ridículas por cierto, la primera por el obvio miedo de que al leer en voz alta descubrir que no soy una Lengua de Brujo y la segunda (esta todavía mas irracional) es debido a que tengo cierto problema al pronunciar algunas palabras, si leía en voz alta y no lo hacia bien ¿que pasaría? ¿todas mis creaciones saldrían mal?
Es obvio que nada de eso puede suceder, pero ahí esta ese sentimiento irracional con el que crecí, sigue ahí y probablemente seguirá ahí.
Probablemente estén pensando que mi sueño es ese, ser una Lengua de Brujo, pero no. Mi sueño es ser como Elionor Loredan, muy aparte de querer terminar mi licenciatura, de querer ejercer como profesora, de volverme una escritora, mas allá de viajar por todo el mundo, si llego a la edad de la vejez, quiero apartarme del mundo, tener una pequeña casa en el bosque lejos de todos, y que esa casa este llena de libros, para mi vida ese sería un hermoso final, es lo que mas deseo.
Aquí, un pedazo de mi vida.
A la edad de 8 años llego a mi vida un maravilloso libro llamado Corazón de Tinta, y con el paso del tiempo sus compañeros de un mundo de Tinta. Desde que leí Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo y lo que Alicia encontró allí empece a desear que todo lo que leyera se volviera realidad o al menos poder visitar todos aquellos mundos. Entonces llega la maravillosa Cornelia Funke contándome una historia en la que hay personas que con solo leer en voz alta todo aquello que lean se vuelve realidad.
Es decir, que si tenían el libro de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm y leían el pasaje donde se describe la casa de la bruja ¡¡PUM!! Hay una casa de hecha de dulce frente a ti, y si estas personas leían sobre un personaje en especial, este cobraba viva delante de tus propios ojos.
Hasta la fecha, tengo este irracional sentimiento de negarme a leer en voz alta, por dos razones, bastante ridículas por cierto, la primera por el obvio miedo de que al leer en voz alta descubrir que no soy una Lengua de Brujo y la segunda (esta todavía mas irracional) es debido a que tengo cierto problema al pronunciar algunas palabras, si leía en voz alta y no lo hacia bien ¿que pasaría? ¿todas mis creaciones saldrían mal?

Probablemente estén pensando que mi sueño es ese, ser una Lengua de Brujo, pero no. Mi sueño es ser como Elionor Loredan, muy aparte de querer terminar mi licenciatura, de querer ejercer como profesora, de volverme una escritora, mas allá de viajar por todo el mundo, si llego a la edad de la vejez, quiero apartarme del mundo, tener una pequeña casa en el bosque lejos de todos, y que esa casa este llena de libros, para mi vida ese sería un hermoso final, es lo que mas deseo.
Aquí, un pedazo de mi vida.
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